Se bajó Olmedo: ¿Guerra evangelista en puerta?

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Para el diputado nacional conservador Alfredo Olmedo, esta era su hora, la hora de la cristiandad, de aportar lo suyo en una “misión evangelizadora” de la cual el brasilero Jair Bolsonaro es parte y para muchos “un faro en una nueva latinoamérica”. Pero según habían señalaron a este cronista, “no hay conducción en el espacio”, por lo que varios consultados hablaban hace cosa de un mes de una posible “guerra evangelista”, donde dirigentes de raíz en este culto pretendían tomar los timones distritales y regionales “con bendición o sin ella”.

Otros tiempos. Olmedo en campaña.

Pero la cruzada, llegó a su fin. En un principio se dijo que Olmedo no iba a buscar la presidencia con un sello propio, el Somos Todos, sino que se disponía a disputar interna en el espacio de Cambiemos. Más tarde, se confirmó que se bajaba de la precandidatura presidencial para ir por la gobernación de la provincia de Salta.

De a acuerdo a lo informado, dicha decisión estuvo motivada por “traiciones en el círculo íntimo del cual no pudo recuperarse”. Efectivamente, señalaron armadores regionales que “traiciones hubo a varios niveles” y esto se reflejó en esta “guerra evangelista no declarada”, donde la Tercera Sección Electoral tiene un peso inusitado a fuerza de templos evangélicos sobre todo ligados a la populosa Iglesia Universal del Reino de Dios que hizo pié en todos los distritos y de la que se dice tiene fuerza electoral “determinante” por la grandísima cantidad de fieles y por su “autonomía” económica.

Algunos líderes de estas corrientes, según confiaron, buscaron hacerse con “el armado” del olmedismo, llegando a confrontar con otros dirigentes de mayor experiencia y ligados al peronismo. A su vez, encuestadoras caminaron hasta hace dos semanas -por Almirante Brown, Avellaneda, Esteban Echeverría, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes- para medir al hombre de amarillo y buscar corroborar esa intención de voto del 12%. Pero al número nunca se llegó y agigantó aún más esta interna en la cual en varias comunas aparecieron hasta tres precandidatos a intendentes por el “bolsonarismo”.

“Hubo traiciones graves con gente que hizo zafarrancho y que pidieron guita para poner candidatos”, indicaron a ASÍ TODO, dando a conocer una raíz que no es nueva, pero la cuestión radicó en el quién, el nombre del armador o el recaudador. Los hombres de los templos buscaron de todas formas ser atendidos por el propio Olmedo quien muchas veces ni dio cuenta, priorizando sus recorridas por la Costa Atlántica.

Fue entonces que evangelistas sacaron fotos y mostraron contactos para demostrar “la llegada”. Pero a veces, en política esas estampitas no cuentan.

Hoy el legislador nacional de derecha se bajó de la carrera presidencial, para centrarse en su Provincia, pero el armado en la Región seguirá. “Las cartas ya están echadas”, dijeron, al abrir un resultado incierto donde líderes religiosos “van a jugar igual”.

Pese a todo, está claro que la nueva ola amarilla fracasó al momento de concretar un armado territorial al no haber “traspasado” esa bendición. Quizás sea esa, la que fue viralizada con una escena de desplome de un escenario.