Interna PRO: Niveyro buscará desbancar la candidatura de Regazzoni

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Fue un domingo de marzo 2017 cuando a Carlos Regazzoni se lo citó a la Quinta de Olivos. El Presidente quería hablar con él. Las diferencias con el círculo íntimo de Mauricio Macri hizo que tome la decisión: “Necesito que te vayas del PAMI”. Regazzoni pensó que estaba haciendo un buen trabajo y hasta pidió más tiempo, pero esa era la determinación del primer mandatario y no había vuelta atrás.

El saliente titular de la obra social de los jubilados “rogó” seguir en la política. Almirante Brown fue un “premio consuelo” para no “herirlo de muerte en la cosa pública” al hombre nacido en Longchamps, pero que según dicen, duerme todas las noches en Recoleta.

Hoy, el concejal es número puesto para ser candidato a intendente, pero estalló la rebeldía interna, y no de otros sectores que componen la alianza Cambiemos como la UCR, la Coalición Cívica, Partido Fe u otros, sino que la chispa se encendió dentro del mismo PRO: la concejal Miriam Niveyro le va a decir “basta” a Regazzoni y se presentará como precandidata a intendenta a fines de abril.

Pese a existir una “bajada de línea” que sentencia a que los alfiles de Cambiemos de Almirante Brown no hablen con la prensa, este periodista pudo reconstruir algunas de las situaciones que llevaron a un sector interno identificado con el proyecto de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal, a considerar que “Regazzoni no representa cambio alguno” (estos relatos son los que conforman esta nota).

“Se manejó mal, rentó y compró militancia. Cuando tenía una caja se dedicó a hacer promesas. Prometió trabajo a través de la creación de una bolsa de empleo, prometió fondos y subsidios a instituciones. Se rodeó de jóvenes provenientes del PAMI y del Ioma (su jefe de campaña proviene de la Regional de la obra social bonaerense) y muchos no conocen el distrito.” Algo de esto último se supo a fines de enero cuando un joven referente de un comedor comunitario de la localidad de Longchamps denunció que la juventud PRO les exigió que se afilien al partido a cambio de ayuda. “Es puro clientelismo político. Ellos se manejan así.”

Mal comienzo

El arribo de Regazzoni a la política de Brown fue asentido por el macrismo local, y el propio dirigente se encargó de asegurar a cada paso que fue el propio Macri quien le pidió que vaya a Brown “a levantar a Cambiemos”, pero algunos por lo bajo aseguraron que la política en el distrito, “es un premio consuelo” para el hijo del artista plástico.

La referente de fuerza al momento era Miriam Niveyro, una de las primeras dirigentes en levantar la bandera del PRO regional a fuerza de aperturas de “unidades básicas” siguiendo el estilo peronista impulsado por Jorge Macri. El primer cartel María Eugenia Vidal, candidata a gobernadora cerca de la Buenos Aires – La Plata en Avellaneda, lo puso ella.  Niveyro también aceptó “la bajada de línea” y esperó hablar con la nueva figura de un proyecto político para el distrito que jamás llegó, aún al día de hoy. Según relataron, hace un tiempo hubo un encuentro con la línea fundadora, donde una veintena de jorgemacristas esperaron por dos horas la llegada de Regazzoni. La reunión por poco termina mal. Se dijeron de todo. Allí conocieron el temperamento del “bendecido” por Macri.

Todos se alinearon: había un acuerdo en la cúpula del PRO y se respetó.

Ya en la vida parlamentaria, Niveyro también viene rezongando por lo bajo. Varios la señalan como la responsable de mantener la unidad del bloque Cambiemos pese a que un concejal ya había anticipado a este periodista que rompería con el bloque junto a una edil, hiriendo en forma grave al espacio de cara al 2019 quitándole dos bancas. Este anticipo de sangría amarilla aseguraron, era causada por Regazzoni.

Los gritos reiterados, los plantazos, las desavenencias y el hermetismo sobre “el proyecto” se hicieron moneda corriente y los legisladores de otros espacios miraron por sobre sus hombros para observar que Cambiemos “pasa por un momento de descontrol”.

Según relataron, la concejal Niveyro, única dirigente que se le plantó a Regazzoni gracias a su duro carácter, venía organizando cada dos semanas reuniones de bloque con Julio Arriete, Patricia Bontempo, Camila Crescimbeni, Rodrigo De Abajo, Debora Mendilahatzu y Claudio Villagra para tratar cuestiones de cara a las sesiones del Honorable Concejo Deliberante, pero estos encuentros eran copados habitualmente por el propio Regazzoni para convertir el mitin de trabajo legislativo en charlas de armado político para su figura.
“¿Qué decía en esas reuniones?”, “Decía ‘yo quiero’, ‘yo necesito’.”

Telefonazos

Tal como contaron, en estos encuentros, Regazzoni pedía que los ediles organicen reuniones en barriadas profundas. En algunas se concretaron tal como se pidieron y en otras “ni siquiera se asomó el concejal”. Lógicamente, las puteadas iban para los ediles quienes convocaban los encuentros prometiendo que llegaría “el hombre”.

También es sabida la oportunidad en la que algunos compañeros de bancada se le plantaron y amenazaron con irse de Cambiemos, a lo que Regazzoni respondía a los gritos: “¡Acá se hace lo que yo digo!”.

“¿Llegó a insultar a algún concejal?”, preguntó este cronista a una fuente: “Es loco pero no boludo”.

Aseguraron también que sus incursiones barriales, generalmente en Longchamps y Glew, suelen ser en repetidos lugares y a las promesas les siguen “un teléfono apagado”.

Los desajustes de esta campaña con mira a un 22 de junio -plazo para la presentación de las listas de precandidatos para las PASO ante la Junta Electoral Partidaria- obligó a hacer saber la situaciones a los armadores del espacio en la Tercera Sección: Walter Lanaro y Gabriela Besana, como así también a Federico Salvai y a Néstor Grindetti.

Dijeron a este medio que “se sabe en el PRO la situación de Brown con Regazzoni, pero lo que no se esperan es que se plante una interna cuando hay una bajada para que se busque evitar esto como sea”.

Los socios políticos en Cambiemos miran de reojo y también se quejan de la “impopularidad política” del hombre amarillo. Los dos sectores radicales de influencia referenciados en Hernán Bravo (Director General administrativo del Senado) y en Sergio Guerriere (Defensor del Pueblo) buscan tomar distancia y se concentran en señales del vice Daniel Salvador, pero el compañero de Vidal ya tiene demasiado en contener a los correligionarios de la Región que vienen mostrando signos de rebeldía y de buscar recuperar “la gloriosa Lista 3”.

Lo cierto es que Niveyro espera jugar una última carta. Calentando motores luego de unas cuestiones de salud que la obligaron a “guardarse” un tiempo, aseguran que la concejal hoy invoca y toma de modelos a figuras como Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, personajes “amarillos” que ella considera como “animales políticos”. De su entorno aseguran que es un hecho que presente su precandidatura, y de otra vereda dijeron que “se la veían venir”. Para su campaña aseguran que partirán de la base de que “Regazzoni es conocido, pero tiene una mala imagen”, y que “el nombre Miriam Niveyro está limpio de esa mirada y que con apoyo de amigos empresarios, se la podrá instalar como alternativa de cambio dentro de Cambiemos”.