En el Salón Dorado de la Legislatura de CABA, ayer se homenajeó a Ricardo Bochini, gloria del fútbol, quien estuvo acompañado por Daniel Bertoni, otro clásico de Independiente, con quien formó “la dupla del gol”.

“Para mí fue un orgullo haber podido jugar 19 años en uno de los clubes más grandes de Argentina como es Independiente. Tuve la suerte de integrar equipos con grandes jugadores y cuerpos técnicos en una de las épocas más gloriosas”, dijo Bochini, y deseó que “Independiente pueda recuperar el estilo futbolístico que supo tener y pelear todo lo que juegue”.

Humilde, de pocas palabras, con la mirada de un hombre pensante, tal como se lo conoció en su época en las canchas, dijo que “cuando jugaba los preliminares de los partidos de Copa Libertadores, veía que a la gente le gustaba y me mostraba su afecto, y eso me marcó: ver cómo gente que pasaba frío para verme jugar”, y recalcó su preferencia de vestir la casaca de Avellaneda siempre.

Por su parte, Bertoni, más berborrajico que el “Bocha”, no tuvo despacho al decir que “El Libertadores de América tiene que llamarse Ricardo Enrique Bochini, los homenajes se hacen en vida. Lo lindo es llegar al estadio y leer tu nombre; cuando no estás, ya no te sirve. Él hizo grande al club. El ‘Bocha debería ser el presidente honorario de Independiente”.

“Los acompañaron el escritor Eduardo Sacheri y Jorge Barraza, ya que en esta oportunidad se presentó el libro autobiográfico “Yo, el Bocha”.

El ídolo disputó toda su carrera en Independiente, jugó 714 partidos y ganó cinco Copas Libertadores. Además, fue campeón del mundo en dos oportunidades.