Punk Rock: The Vibrators hicieron historia en Uniclub

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Después de más de 40 años del estallido punk en Gran Bretaña, ¿qué podemos esperar en 2019 de una banda histórica como The Vibrators?

En su primera visita a nuestro país, los ingleses hicieron lo que mejor saben hacer: un repaso por sus 4 décadas de vida, a pura energía. Reducidos a trío desde hace unos años, y ya sin un estandarte como Knox (Ian Carnochan, su sempiterno guitarrista), el conjunto perdió en ductilidad pero ganó en contundencia.


Un power trío en el que todos cantan, alternando las voces principales y que cuenta con Eddie Edwards en batería (único integrante original de Vibrators) sumado al bajista Pete Honkamaki, quien hace que el show sea completo: toca, canta, interactúa con la gente, tiene un gran look y se pone a todos en el bolsillo. La frutilla del postre es un excelente guitarrista como Nigel Bennett (ex integrante de The Members, que trabajó con gente como Julian Lennon, Eddie & The Hot Rods y Tom Robinson).

Yendo puntualmente al show, la noche abrió con un variado combo de bandas locales como Manito Santa, Sin Futuro, Antitodo Old Punk y Responsables No Inscriptos. Estos últimos, peleadores del under porteño, desgranaron un set de canciones sazonadas por la verborragia de su cantante Guti y el incorregible -e histórico- bajista Batra. Temas como “Superación personal”, “La salud de nuestros hijos” (con su implícito homenaje a “Jesucristo García” de Extremoduro) y “Viscisitudes de un mercenario post revolución industrial” encendieron a la gente que iba llenando Uniclub.

Los Responsables No Inscriptos calentando motores en Uniclub

Pasadas las 22 horas, los Vibrators subieron al escenario y luego de unas palabras de Eddie Edwards, arrancaron a todo vapor con “Bad Time”, enganchada con la increíble “Into the future” y ya con ese primer bombazo el público estaba a sus pies. Mientras, la banda iba acumulando gemas como “Automatic Lover” (en la cual todo el público arengó a voz en cuello) y una más que intensa lectura de “Troop of tomorrow” (versionada en su momento por los beligerantes The Exploited).

La cosa estaba a punto caramelo y ni hablar cuando homenajearon a The Members con otro himno: “Sound of the suburbs”, que los germanos Die Toten Hosen incluyeron en su último disco de covers. Y si hablamos de Hosen y de himnos, ¿qué decir del momento en el que Bennett empezó a tocar la intro de “Baby Baby”? Basta con indicar que en un momento la banda dejó de tocar y TODO el mundo entonó aquello de “Baby baby baby, Won’t you be my girl?”, realzando la emotividad de una de las mejores love songs del punk.

Los Vibrators ya estaban en llamas, en base a un punk rock muy ganchero, no sólo canciones básicas sino mucha base rock n’ roll y tres tipos con ganas de dejar todo en cada tema. Pero la noche iba llegando a su fin, y nada menos que de la mano de “Disco in Moscow”, casi apropiada en su momento por, cómo no, los Toten Hosen. Eddie, Pete y Nigel se fueron, la gente los ovacionó, volvieron y nos rompieron la cabeza con un doblete que finalizó con uno de los mejores temas de su debut “Pure Mania” de 1977: “Wrecked on you”.

Final a toda orquesta y mucha emoción para una noche memorable. No siempre se tiene la chance de ver a tipos que escribieron la historia de la música que a uno lo apasiona, y que ya estaban rockeando cuando uno recién llegaba a este mundo.

¡Por más noches como ésta, y por más años de Vibrators!