“Guillermo tenía un cuchillo en la mano. Mi novio lo quiso sacar de encima. No pudimos. Él me quiso clavar un cuchillo.” La crudeza de la narración efectuada ante la cámara de sus familiares de parte de un joven de 19 años, es tremenda.

Precisamente, el relato se desprende de una suerte de “confesión” viralizada por redes sociales en la que uno de los jóvenes detenidos acusados de ser partícipes del asesinato del diácono Guillermo Luquín ocurrido el domingo pasado en su casa de Temperley, contó su versión: “Quiso obligarme a tener relaciones sexuales con él”.

En su relato, el joven cuenta que Luquín quiso “clavarme un cochillo”, por lo que forcejeó con él y, tomando sus muñecas, le dobló la mano para insertar el arma blanca “en la carótida” del diácono.

Pese a haber muchos puntos oscuros, y que el joven está en manos de la justicia, el muchacho buscó dar cuenta de un ataque sexual luego que el diácono lo invitó a su casa con la promesa de “charlar y tomar algo”.

A lo largo de su relato, aclara que él aceptó la invitación de Luquín y que fue a la cita con su novio, quien se trataría de otro joven detenido.

Una vez allí, y con el novio del muchacho en el baño, según contó, el diácono se desnudó y lo invitó a la cama, por lo que el joven se opuso, dando origen a un forcejeo.

Al finalizar el video, el chico, detenido esta mañana, muestra sus muñecas con mordidas que, según él, fueron productos del ataque.

Interviene la UFI N° 6 de Lomas de Zamora.