Profesionales de la salud quienes trabajan en el Hospital Interzonal De Agudos Evita ubicado en Lanús, vienen denunciando las pésimas condiciones del nosocomio que se traduce en una “mala” infraestructura a causa de años de “desinversión”, que generaron al día de hoy la carencia de una correcta instalación eléctrica pudiendo ocasionar problemas o agravamientos en la salud de los más chicos.

Efectivamente, trabajadores nucleados en la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP), informaron a ASÍ TODO que ayer martes el consultorio de Pediatría y el sector Vacunas trabajó “sin luz”. “Se dio aviso a mantenimiento y pudieron reparar la Térmica que resiste solo 20 amperes”, pormenorizaron, y detallaron la existencia de “cables en mal estado y un tablero que entró en corto”.

“La Dirección autorizó cambiar la Térmica para que se conserven las pocas vacunas que todavía existen. Pero la solución fue parcial porque después saltó otra térmica y se quemó una computadora. Todo este arreglo fue con la condición de que no se prendieran las tres estufas eléctricas de velitas que tenemos”, indicaron, situación que se suma a la existencia de dos aires acondicionados frío calor que “no dan abasto”, ya que “son 18 consultorios con la ventanilla abierta y ventanales que no cierran bien”.

“Conclusión: atendiendo chiquitos a los cuales hay que desvestir, después de estar en una sala de espera helada, la mayoría sin desayunar, con las manitos y narices frías, piel de gallina, llenos de mocos, la mayoría con problemas respiratorios. Al frío del consultorio se le agrega la falta de limpieza, madres pidiendo nuestras recetas de leche, que no consiguen, medicamentos, que no pueden comprar, vacunas que faltan (seguimos sin Menveo, antimeningogoco) ya que se terminaron las últimas dosis y todavía no tuvimos respuesta a los pedidos de renovar stock”.