“Tenemos casi la certeza en función a los datos que hemos obtenido en el colectivo de ciberseguridad que integramos, que la causa de caída de las redes sociales del pasado miércoles 3, fue por un ciberataque. Es decir, se atacó con un virus a los servidores multimediales pertenecientes a la empresa Facebook, que es propietaria de Whatsapp e Instagram.” Precisamente el análisis corresponde a Ariel Garbarz, especialista en Telecomunicaciones, en Seguridad Informática y docente académico en la la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), quien alertó sobre una competencia a nivel global donde países demuestran capacidad de poder con ataques a sistemas que afectan a millones de usuarios de todo el mundo.

“Tenemos una cátedra en la UTN que se llama Seguridad en las Comunicaciones donde analizamos este tipo de casos y compartimos los datos con otras universidades, como por ejemplo con el Instituto de Energía de Massachusetts. Lo que pasó fue un ciberataque”, señaló Garbarz al aire en ASÍ TODO Radio.

“¿La prueba? Cuando se trata de un fallo accidental, un problema interno de las redes, la descentralización que tienen estos servidores, que son miles distribuidos en todo el mundo, hace que en minutos se restituya este servicio y se sustituya un servidor por otro. En este caso, por haberse tardado tantas horas, la caída tuvo que ver con haber buscado cuál fue la contaminación que recibieron para después tratar que neutralizarla, y para eso tuvieron que reinstalar el sistema operativo. Eso lleva horas.”

Ariel Garbarz. El especialista en seguridad informática dialogó con ASÍ TODO Radio.

Efectivamente, la caída de Facebook, Whatsapp e Instagram generó desconcierto debido a su magnitud, donde se reportaron las primeras fallas en Europa para luego dar señal en la caída en América. Si bien Twitter y Telegram mantuvieron sus servicios, las otras redes son las más populares como sistema de comunicación y conexión, hasta con negocios que dependen íntegramente de estos sistemas, por lo que las horas sin funcionamiento significaron pérdidas.

Siguiendo el análisis, Garbarz opinó que lo que ocurrió la semana pasada por casi 7 horas, es un “ataque que fueron como los de marzo y abril pasado”, y que la particularidad de este reciente, es que pasó el mismo día en que en Francia se realizó un congreso de expertos en ciberseguridad donde los especialistas en ciberataque europeos plantearon simulaciones de de ataques y sus posibles defensas que se pueden implementar para contrarrestar.

“Mientras estaban haciendo este tipo de simulaciones y debatiendo verificando los firewalls y los antivirus en los dispositivos para defenderse de ataques, se dio este ataque.”

¿Para qué? ¿Para robar datos?
No. Es una demostración de fuerzas. En otras épocas hacían desfiles, tanques, aviones, buques. Este ciberataque es una demostración de fuerza. Hay países que tienen el dominio de los códigos necesarios para derribar sistemas estratégicos. Lo que pasó en el 2017 fue muy significativo: se cayeron todos los sistemas de reservas de Londres, se cayó el sistema de Telefónica, el de Chernobyl. En Asia y Europa hubo ataques simultáneos. Finalmente cuando las empresas de antivirus analizaron cuál fue la contaminación recibida, se supo que el código que produjo este ataque había sido desarrollado por una agencia de seguridad norteamericana.

¿Y este último ataque?
Sospechamos que estamos ante un caso similar. Una demostración de fuerzas donde hay una agencia detrás. Aún no tenemos la confirmación si fue la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional, en inglés: National Security Agency). Pero obviamente es una agencia que demuestra que tiene la posibilidad de dejar afuera a una de las redes más usadas en el mundo.