Por: Alberto José Silveira, presidente de Luchemos por la, Vida Asociación Civil

Los números son seres humanos que ya no están. Cada día del año veinte personas mueren en el tránsito en Argentina. Son afectos, proyectos, contribuciones a la sociedad, perdidos. Son sufrimientos indescriptibles para aquellos que los aman, a quienes les cambió la vida para siempre. Son miles de millones de pérdidas materiales para toda la sociedad. Además de los millones de heridos, muchos de los cuales, vivirán con discapacidades el resto de sus vidas.

Ninguna guerra, ni catástrofe, ni desastre natural ha producido semejante tragedia en nuestro país.

 

El más importante homenaje para ellas es hacer lo necesario para que estas muertes evitables no sigan repitiéndose. En sintonía con el pedido de Naciones Unidas, en el marco del “Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011/20”, de reducir los muertos a la mitad en esta década, objetivo pendiente en nuestro país, Luchemos por la Vida, convoca a todos los ciudadanos, y a las autoridades responsables en especial, a asumir su responsabilidad con acciones concretas para disminuir significativamente el número de muertos y heridos en el tránsito.

La seguridad vial debe afirmarse como una cuestión de política de estado; por medio de esfuerzos coordinados y decisiones mancomunadas por las autoridades nacionales, provinciales y municipales, responsables del tema. Se necesitan en forma urgente:

Multiplicar exponencialmente los controles eficaces en calles y rutas, que aseguren la vigencia práctica de la ley (por ej. alcoholemia, controles de velocidad, uso de cinturones de seguridad, cascos, sistemas de retención infantil, etc.) y las sanciones efectivas a los infractores.

Legislar los delitos contra la seguridad vial y la reducción de las velocidades máximas.
Que se asegure una adecuada preparación y otorgamiento serio y responsable de las licencias de conducir en todo el país.

Que la educación vial sistemática y continua sea una realidad en los programas de estudio y en las aulas de escuelas pre-escolares, elementales y medias en todo el país.
Que se realice una planificación urbana que posibilite el tránsito fluido y ordenado y se concreten las inversiones necesarias para el logro de un transporte público seguro y eficiente (ferrocarriles, rutas, etc.).

Todos tenemos una responsabilidad en el cuidado de la vida.

Imagen: eleco.com.ar