“Lamentamos el fallecimiento de Muñoz porque debía muchas explicaciones”, dijo Guillermo Daniel Ñáñez, Director de Derechos Humanos de Florencio varela sobre la muerte del ex intendente dictatorial Raúl Muñoz. Justamente, Muñoz, que fue el primer mandatario asignado por la junta militar para presidir el distrito, gobernó Varela en 1976, y fue un genocida que jamás reveló todo.

A Raúl Guillermo Pascual Muñoz se le imputan 88 crímenes de lesa humanidad en su paso por Campo de Mayo, y condenado a prisión perpetua por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por amenazas y homicidio doblemente agravado, en el caso de la obrera metalúrgica, Ana María Martínez.

Durante su intendencia en el periodo que abarca desde el 25 de marzo de 1976 al 13 de junio de 1976, el por entonces teniente coronel aplicó el Decreto-Ley Nº 8595/76 que le permitió cesantear y perseguir a empleados municipales por su militancia, llegando a participar en la persecución, secuestro y desaparición de la enfermera y delegada gremial Melba Campodónico de Sánchez.

Entre las víctimas se encontraban los sobrevivientes como la enfermera Ramona Melba
Campodónico de Sánchez (Secuestrada) que nos dejara en el 2017 y el doctor Jacobo
Adrián Tieffemberg (Secuestrao) vinculados al sector de salud municipal que sufrió
persecuciones como el recordado Dr. Vicente Ierace.

En el 2015, Pascual Muñoz ingresó a los tribunales donde sería juzgado, sin custodia, riéndose, y sacando la lengua a la prensa y a todos los que asistieron al juicio, y en agosto de este año la justicia le había permitido una salida transitoria para votar en una escuela de La Plata en el marco de las PASO.

Imágenes: Gustavo Molfino