Kicillof junto a la tropa en El Jagüel: no hay foto

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Ayer los intendentes fueron llegando a la quinta para acudir a la reunión con Kicillof, quien llegó puntual a las 16 a El Jagüel. Uno más tarde que el otro. El último en llegar fue el local titular del PJ bonaerense, Gray, quien vino a toda furia desde La Plata, ya que presenció la jura de su esposa en Diputados. Afuera, con un anticipo del un verano que pegó, los periodistas nos entretuvimos con la rosca sobre la firma de presidentes en el legislativo bonaerense, que finalmente terminó ratificando al lomense Otermin, secundado por el “Cuto” Moreno y el lanusense “amarillo” Urrelli.

Ya todos en la quinta, la sorpresa y unas gradas montadas con reflectores incluidos pensadas para los mandatarios pejotistas con el en horas gobernador y los ministeriales.

Sin foto. Las caras largas van saliendo y algunos como Mussi y Ferraresi salen silbando bajito esquivando la prensa. Allá se lo vió a Granados salir por otra puerta y a otro lo fue a buscar un auto hasta la puerta del recinto. Hablaron algunos, como Insaurralde, Meléndez, Zabaleta o Descalzo, que pusieron en palabras los ladrillos del paredón para tapar algo que no es necesario mostrar, al menos por ahora.

Una bronca colectiva: intendentes esperaban lugares de representación en algún puesto ministerial. No lo hubo. Hablaron de articulación con el nuevo gabinete, quitando a Berni en seguridad, cuadros técnicos necesarios para surfear en aguas tormentosas. No hizo falta incluir a la política territorial en este esquema, para eso se verá después.

“Hay urgencias”, señalaron y es ahí dónde jugarán los especialistas que dispondrán medidas de laboratorio para apagar incendios con sifones. Para hacer política, habrá tiempo.